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Posse pide ayuda al peronismo

El Intendente de San Isidro Gustavo Posse teme un papelón en la interna radical y le pide ayuda a los intendentes del peronismo para que jueguen en la interna de la UCR

Gustavo Posse vive días difíciles. Temeroso de un papelón electoral en la interna de la UCR bonaerense, y ante una sangría de dirigentes que no cesa, el intendente de San Isidro emitió un último gesto de desesperación: reactivó las conversaciones con varios intendentes del Partido Justicialista para que lo ayuden revertir el panorama adverso al que ya sabe que se enfrenta en varios distritos de la Provincia.

El intendente dedicó casi la totalidad de la última semana a reunirse con jefes comunales justicialistas del Gran Buenos Aires. Conocida es la afinidad que mantiene el sanisidrense con el peronismo, pero hoy el vínculo se sostiene menos por una relación de larga data que por un deseo que muchos comparten, pero que ninguno expresará, por ahora, públicamente: conseguir la reelección en 2023.

La reelección indefinida está prohibida producto de una ley que se promulgó en 2016, durante el gobierno de María Eugenia Vidal, y con el apoyo del entonces opositor Sergio Massa, hoy integrante del gobierno nacional y fiel interlocutor de Posse.

El tema de la reelección estuvo presente todas las reuniones, y de hecho se discutieron posibles estrategias, pero el intendente de San Isidro congregó a sus pares peronistas con otro objetivo, que no sorprendió a nadie: pedirles que le garanticen, de cara a la interna radical bonaerense, una cuota de los recursos municipales que manejan para así asegurarle un piso al que, parece, le cuesta alcanzar en algunos distritos. El sanisidrense no encuentra la tranquilidad, y se lo hace saber a sus colaboradores: pide los mismos “punteos”, una y otra vez, y a los gritos. “No llegamos, muchachos”, vaticinó con bronca en una reunión frente a un puñado de personas de su máxima confianza. 

Hace rato que los barones del PJ y de San Isidro vienen trabajando codo a codo para lograr que se los habilite para una reelección más en sus distritos. Es un tema que recurrentemente aflora en las conversaciones que mantienen los dirigentes, que se debaten entre hacer una presentación judicial en conjunto, o directamente empujar para que se derogue la ley, algo que suena mucho menos probable, por el costo político que pagarían.

Posse gobierna San Isidro desde 1999, sucedió en la intendencia a su padre, Melchor Posse. Fue reelecto de forma consecutiva en 2003, 2007, 2011, 2015 y 2019. Dicen que quiere una más. Es una cuestión que le genera incertidumbre aún en un contexto de pandemia y a pocas semanas de una elección interna a la que llega en una situación de extrema debilidad.

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